MAYO. SALIDA A PUENTE MANTIBLE.

SALIDA A PUENTE MANTIBLE, DOLMEN DE LA CHABOLA. 5º A, 5º B Y 5º C.

  

DÍA 15 DE MAYO.       SALIDA A LAS  9:00.        LLEGADA A LAS  14:00. 

 

NORMAS Y CONSEJOS PARA EL ÉXITO DE UNA BUENA EXCURSIÓN: 

 

Antes de subir al autobús:

Colocarse rápidamente en fila de a dos para facilitar el recuento de los niños.

 

En el autobús:

Permanecer sentados durante el trayecto.

No jugar con los elementos móviles del autobús: cortinas, aire acondicionado, reposabrazos, respaldo…

No se puede comer dentro del autobús. Chicles tampoco.

 

No llevar música ni juegos electrónicos. Nos aíslan de los demás y viajamos para convivir. Es mejor charlar tranquilamente, contemplar el paisaje o cantar.

 

En las visitas:   

Cuando estés realizando una actividad recuerda que estás en clase, así que tienes que atender, obedecer y seguir las instrucciones de los monitores. Ellos son también tus profesores.

 Puente Mantible sobre el Ebro   

En el término del municipio de Logroño y sobre el río Ebro, enfrente de Asa, se trazó el puente romano de Mantible. Es un tema de discusión cuantos puentes cruzaron el Ebro en la época romana. 


     Estrabón dice que »la ciudad de los berones es Varia, sita junto a un paso que cruza el Ebro». Es decir, un vado, un puente, etc. La navegabilidad del Ebro hasta Vareia (Logroño) en tiempos de los romanos es segura, así como la existencia allí de un puente de piedra. 
 

    Varea tiene un vado sobre el Ebro y no quedan restos del puente, como le sucede al yacimiento del Monte Cantabria.
     Nos fijamos en los claros y visibles restos de este puente, a unos
7 km de Logroño, remontando la corriente del Ebro, río que aquí forma un pronunciado meandro y cuyas aguas hacen de divisoria de las provincias actuales de Alava y La Rioja. 

 
     La longitud del puente Mantible es de
164 m, lo que le coloca entre los mayores de Hispania. 
     La anchura del puente era de
5 m. Seis pilares que sostienen siete arcos, «todos ellos de medio punto, con luz variable, con arranques a diversas alturas en los pilares. Esta solución implica desequilibrio del peso y empuje hacia esos pilares. A esto ya una desigualdad en la configuración del lecho del río, en cuanto a la facilidad de asentamiento, responde la distribución de estos pilares a intervalos irregulares.  

    El lecho del río es de roca firme en algunos puntos. Esto permite que algunos de los pilares se asienten sobre aquélla sin cimientos, con una preparación previa únicamente.» Caso contrario de lo visto en los puentes de Varea y Agoncillo, cuyos pilares se asentaban sobre un rectángulo de maderos entrecruzados debido a la debilidad del lecho del río Iregua y Leza, respectivamente. 

      La cronología para el puente Mantible es casi segura: se supone que su construcción fue en la primera mitad del siglo II d. J.C. 

      Tanto el puente Mantible como el de Agoncillo tienen o tuvieron parecido número de pilares y arcos. Ambos fueron grandes puentes, mayor desde luego el de Mantible, y que el de Varea, sobre el Iregua, fue de menor envergadura.    

     Este puente Mantible puede ser considerado como uno de los más grandes puentes con que los romanos dotaron a su red de calzadas en Hispania. 

 

 CALZADAS ROMANAS

    Desde Vareia salía una calzada paralela al río Ebro, remontándolo hacia Miranda y que se aproximaría o pasaría junto a este puente Mantible. Esta calzada nacería del puente sobre el Iregua para prolongarse por parte de la Calleja Vieja hasta encontrar el camino de Madre de Dios actual y, por Barriocepo tomar la actual carretera del Cortijo, que la llevaría al puente Mantible.   

          
  Mapa De las calzadas romanas en La Rioja.
     CALZADAS 

    A. Cillero Ulecia habla de los restos de un puente romano en la desembocadura del Najerilla en el Ebro. Esto confirmaría la teoría de una calzada o vía romana paralela al Ebro y que recorrería su margen derecha. 

     Junto a esta opinión de unir el puente Mantible a Viana por una ruta romana que pasara por Agostina y Marañón, parece igual de probable que el propio Monte Cantabria tuviera otra vía de unión con esta calzada por medio del Camino Viejo de Oyón,  y otra más desde Cantabria por el Camino Viejo de Viana. Así, el Monte Cantabria y Varea estarían unidos a esta calzada, que en Los Arcos alcanzaría la vía de Pamplona. 

      Es muy importante tener presente el tramo que va de Viana al Monte Cantabria y de aquí al puente romano de Logroño sobre el Ebro, junto a los caminos citados de Oyón y Viana, que aseguraban la antigua unión de las ciudades y poblados berones a ambas márgenes del Ebro y tan fundamentales durante el Imperio de cara a la comunicación con Pamplona y con Aquitania en Francia.  
     Vamos a estudiar brevemente la vía Vareia-Numancia. La existencia de una vía de Vareia a Numancia aparece sobre testimonios epigráficos.

     La línea topográfica que marca el curso del Iregua, con su tránsito obligado por el Portillo de Viguera, conduce al puerto de Piqueras, a 1.710 m de altitud, único paso posible de la divisoria en un largo trayecto; a uno de sus lados, el Pórtico citado, en la frontera del feraz valle de Nalda y Albelda, es el portal de la serranía, y al otro lado, la llanura de Almarza de Soria es la antesala de las cumbres.

 

      A los testimonios epigráficos demostrativos de población romana en esta línea de tránsito, hay que ñadir la frecuente presencia de restos romanos en la vega de Albelda, el valor del nombre de Lardero (Lardarius, que acredita el origen remoto de los salazones y embutidos riojanos), los restos de calzada que en aquel pueblo fueron recogidos por Govantes, nueva epigrafía en Nieva de Cameros, ruinas romanas en Pradillo, Gallinero de Cameros y San Andrés de Cameros, los restos de la vía que claramente se ven en la cumbre de Piqueras y, ya al sur de la divisoria, las ruinas de un extenso poblado ibero-romano en Tera, junto a Almarza (que según el P. Fita significa en árabe: parada, descanso), y las lápidas inmediatas de San Gregorio, que no proceden, como se creía, del cerro de San Juan, sino de la misma vega en que hoy se encuentran.»  

 EL DOLMEN DE LA CHABOLA

  

    El Dolmen de la Chabola de La Hechicera es uno de los dólmenes más importantes del País Vasco, probablemente sea el más grande y el que mejor conservado está de toda la zona.
    Fue descubierta en 1935. La cámara está formada por 9 losas que describen una figura poligonal. La galería está compuesta por 5 losas más las de cierre. La losa de cubierta estaba partida en tres pero después de restaurarla fue colocada en la que se supone fue su posición original.
    Esta situado en el Villar de Alava, a 6 km de Laguardia, rodeado por una gran cantidad de viñedos y campos de cereal.

    En las excavaciones se encontraron. Además de restos humanos; hachas, trozos de cerámica y aros.



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